El instrumento más utilizado para comprobar si una antena funciona o no es el medidor de ROE. Aunque no es el elemento más idóneo, ya que puede inducir a error, es el más económico y el más común de los que se emplean.
El medidor de ROE consiste en una línea coaxial a la que se aproximan dos conductores que captan una pequeña parte de la potencia que circula por el cable. Mediante unos diodos convenientemente conectados, se detecta la potencia que circula hacia la antena y la que retorna de ella. Si ajustamos la lectura de potencia hacia la antena en un punto determinado (que lo da uno de los diodos), el otro indicador dará la ROE directamente, ya que la escala está graduada en ROE.
Supóngase que se acaba de montar un dipolo y se quiere que funcione a 10 MHz como frecuencia central. Al poner el transmisor en marcha se observa que hay mucha ROE. Para determinar si hay que alargar o acortar la antena haremos lo siguiente:
Mover la frecuencia del transmisor hacia una frecuencia mayor y luego hacia una frecuencia menor y trazar una gáfica de ROE como la de la figura 66).
En esta gráfica vemos que la ROE disminuye para frecuencias más bajas. Lo cual quiere decir que la antena resuena más baja de frecuencia, o sea que la antena es demasiado larga. Quiere esto decir que se deberá acortar la antena, pero ¿cuánto?
Supongamos que al mover el transmisor encontramos un punto en el que la ROE deja de bajar y vuelve a aumentar, Si esa frecuenciaa es de 9,7 MHz podemos volver a calcular el dipolo aplicando la fórmula para la frecuencia real (9,7 Mhz) y la deseada (10 M Hz):
142,5/9,7=14,69m 142,5/10=14,25 14,69-14,25=0,44m
O sea, hay que acortar 44 centímetros la longitud total, o lo que es lo mismo 22 centímetros cada rama del dipolo.
Muy importante: Si se acorta o alarga un dipolo se debe acortar o alargar exactamente la misma longitud en cada rama para mantener el centrado el punto de alimentación.
Si la frecuencia a la que se produce el mínimo ROE fuera superior a la deseada, tendríamos que alargar el dipolo siguiendo el mismo procedimiento.
Si a lo largo del movimiento posible del transmisor no se encuentra un punto en el que la ROE sea mínima, quiere decir que la antena resuena fuera de los límites de funcionamiento del transmisor. En este caso hay que determinar en qué extremo se produce la menor ROE. Si la ROE es menor en el extremo de más baja frecuencia, tendremos que acortar la antena; si por el contrario, el punto de menor ROE fuera el de más alta frecuencia, habría que alargar la antena.
Para no cometer errores se considerará como frecuencia real de resonancia el extremo donde se produzca la menor ROE y se volverá a repetir el proceso hasta conseguir centrar la antena en el punto deseado.
Este sistema sirve para todos los tipos de antenas con las siguientes precauciones:
1) El medidor empleado debe estar diseñado para la misma impedancia que la línea de transmisión.
2) Una vez encontrado un mínimo de ROE se debe comprobar que éste se produce con cualquier longitud de línea de transmisión. Este tipo de medidores no marcan nada para algunas longitudes de línea como tampoco pueden marcar con algunas combinaciones de impedancia de antena y longitud de línea. Un trozo de línea, del mismo tipo que la empleada, conectada entre el medidor y la línea permitirá realizar esta comprobación.
3) Si la ROE no llega al valor de 1:1 y hemos respetado los dos puntos anteriores, no conseguiremos mejoría tocando la antena. Si la ROE final no es muy elevada (1,5:1 o menor) podemos darlo por bueno. Si no fuera así, hay que modificar el sistema de adaptación de la antena. Naturalmente hay que conocer si la antena en resonancia tiene una impedancia próxima a la de la línea.
Tomado de artículos varios en revistas especializadas, Internet y una traducción parcial del libro "Ser Radioaficionado" INTERNATIONAL AMATEUR RADIO STUDY GUIDE de Paul L. Rinaldo, (W4RI), editada por The American Radio Relay League (ARRL).